Sentir asco ya no es tan relevante. Suele pasar... como todo.
Tal vez la mayor sorpresa que puedo llegar a tomar como 'importante' ni siquiera se imagina por una cabeza que previamente tenga algún trastorno e ilusione cosas con colores, y formas extrañas.
Es eso, ya tuve tantas idas y vueltas, golpes y caídas, y todas esas cosas que la gente piensa que son para dejar alguna enseñanza. Todo eso, me hizo lo que probablemente soy. Cómo soy, qué soy, y hasta cuándo soy, queda en aquella persona que me mire lo suficiente para darse cuenta. Lo creen difícil, pero es tan fácil como hacer sumas de una cifra, nada mas hay que saber donde ubicar el número, el otro número y el signo 'más'.
Me gusta someter a la gente a ese tipo de presión porque así llego a fijarme el nivel de soporte, de fragilidad, o de miedo que tienen al verse en este "juego de roles". Y fascinarme al ver la tranquilidad, y la gracia a haberse sentido tan presionados anteriormente.
QUE PAZ.

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